martes, 25 de mayo de 2010

Ana y yo...


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No puedo dejar de pensar en Ana y en todas las cosas que me ha contado, parece extraño pero aún recuerdo cuado era niña... Tenía manías como las mías, siempre sola y callada, siempre apenada y algunas veces torpe, esa forma de sonarse la nariz, los labios rojos cuando tenemos sed y hasta la manera de limpiar nuestro lentes, nosotras en ves de querer ser princesas queríamos ser príncipes... Hace unos cuantos meses me enteré que mi sobrina de 17 años es Lesbiana, de momento pensé... Qué bien por lo menos no me sentiré tan sola, ahora tengo con quien hablar de cosas de mujeres, por que por más que mis hermanas y mi madre lo acepten y lo asimilen es dificil hablar con ellas de esos temas.
Ana me dijo que cuando le dijo a su mamá (mi hermana) sobre sus preferencias ella no hizo más que darle la espalda, abofetearla, insultarla, aún me pregunto por qué lo hizo si de alguna manera ya lo había pasado conmigo y según ella lo había tomado bien, tal ves como dicen... es diferente cuando uno tiene hijos pero aún así continúo sin poder entender, me hubiera gustado estar cerca de ella y de mi hermana pero en fin.
Ahora son otros tiempos, Ana y yo tenemos una excelente comunicación; ya no hablamos de cosas de niñas, ya no hablamos de partido del próximo fin de semana, ni de qué dulces son nuestros preferidos...Las platicas han cambiado, ella cree que soy una experta pero si supiera que igual que ella me faltan muchas cosas por aprender y descubrir entonces no me preguntaría cosas como "tía como puedo encontrar el punto G en mi novia, como es lo del sexo oral, qué es pasiva y activa, cómo fue tu primera ves, qué hago para sentirme segura, qué hago para que ella no me deje", no puedo evitar sonrojarme , a veces ni yo misma sé la respuesta a todas sus preguntas pero me gusta que pregunte y yo de alguna manera sacarla de sus dudas, me hubiera gustado tener a una tía que me explicara qué hacer en mi primera cita, en mi primera decepción, con mi primer amor...

Lo ultimo que me pregunto fue ... Qué hago para ser feliz, qué hago para lograr un hogar como el tuyo y no quedarme sola toda la vida..., si supiera qué difícil es ser feliz, si supiera que formar un hogar es una de las pruebas más difíciles de la vida, por que aun que hay amor hay problemas, aun que hay ilusiones a veces hay decepciones, todo es cuestión de entendimiento y de uno mismo querer.

Llegó su momento...de crecer, de sentir el dolor de la decepción, de amar y por qué no... de ser feliz, me encanta la idea de estar ahí para levantarla cuando se caiga... así como cuando éramos niñas...

6 comentarios:

Linda dijo...

Qué suerte tiene Ana de tenerte...que suerte tienes tú de tenerla a ella...de acompañarse una a la otra desde pequeñas y ahora en su elección de vida...

Ahora a mis 35 vuelvo a sentir miedo...dos de mis pequeñas sobrinas (y ahijadas)...quieren ser príncipes, odian los vestidos, etc... tengo tanto miedo de la reacción de su mamá y de mi familia en general...ahora, con una familia aún sigo siendo el "negrito en el arroz" y los comentarios homofóbicos siempre están a la orden del día...quisiera meterlas en una burbuja y que no pudieran lastimarlas...pero no puedo.

Maravilloso post. Saludos!! =)

BluEmoOn dijo...

Linda: Igual que Ana tus sobrinas son afortunadas, ya hubiéramos querido tener alguien que por lo menos sabías no te iba a salir con la típica frase: No puede ser, tú no eres así.

Así que por ahora sólo nos queda ayudarlas, por que los comentarios homofóbicos no sólo pasa en la familia, si no en la calle, en la escuela, en todos lados.

Me alegro de que sigas pasándote por aquí.

Un abrazo.

Marlene dijo...

Lo díficil de esta situación es que ella esta en un edad en donde todo se siente con más intensidad. Yo con mis 25, aún me cuesta trabajo poder asimiliar ciertos comentarios, actitudes..etc... pero con el tiempo te vas haciendo más fuerte y FERVIENTE de tus convicciones y de las cosas que realmente quieres y deseas.

Es muy arriesgado dar consejos, siempre regresarán para morderte..

La vida va... y la gente hiriente y los comentarios estúpidos también...

Hay que aprender a COEXISTIR. Y eso se aprende cuando se VIVE y cuando se le dá... tiempo al tiempo..

Un abrazo
Marlene

Aleida dijo...

Hermoso post, claro que no puedes evitar los comentarios homofobicos pero puedes estar ahí para derle ánimos, no estoy de acuerdo con Marlene, pienso que no es arriesgado dar consejos, por que son solo eso, lo demás depende de la otra persona si los toma o no. Tengo una amiga de 40 años que aun que ha aprendido y vivido aun no logra "coexistir" con la gente hiriente.

Antifaz dijo...

Primero que nada saludarte y agradecerte por pasar por mi blog... MIL GRACIAS!
Sabes? a mi tambien me encantaria tener a alguien qe me aconseje... en mi familia no hay nadie qe ''juegue para el otro equipo'' soy la unica y nadie lo sabe... tambien me he preguntado si me qedare sola o qe se yo... creo qe es un miedo natural... miedo a lo desconocido... supongo qe tampoco le qiero decir a mis padres por temor a lo qe le paso a Ana... y es cierto qe una cosa es aceptar qe otra persona lo se pero cuando te toca un hijo asi... es como ''matar'' iluciones... qe padre no desearia llevar a su hija al altar, verla vestida de blanco... los nietos... :(...
Gracias nuevamente, te sigo!
antifaz :)

Jaquelin Reyes dijo...

HEY QUE BONITO.NETA QUE SUERTE DE ANA TENERTE COMO TIA.Y CLARO TAMBIEN SUERTE TUYA SER SU TIA.

MUY MUY BONITO POST.SALUDOS!